COMUNICADO

Santiago, 06 de marzo de 2026

Desde la Asociación Chilena de Estrés Traumático (ACET) manifestamos nuestra preocupación ante iniciativas legislativas que puedan permitir que personas condenadas por violaciones a los derechos humanos o crímenes de extrema gravedad puedan beneficiarse de la suspensión y el cumplimiento alternativo de penas privativas de libertad únicamente en consideración a que cumplan ciertas condiciones de salud y edad, sin tomar en cuenta la evidencia científica existente sobre los efectos que estas medidas pueden tener para las víctimas.

La evidencia en trauma muestra que las consecuencias de estas violencias pueden persistir durante décadas en la vida de las personas directamente afectadas, sus familias y comunidades. Medidas de este tipo pueden reactivar el dolor, la inseguridad y la sensación de injusticia, generando procesos de retraumatización.

Como señala la psiquiatra Judith Herman, la recuperación del trauma requiere seguridad, reconocimiento de la verdad y justicia. Cuando estos pilares se debilitan, el daño psicológico puede reactivarse.

En contextos de violaciones a los derechos humanos, el impacto del trauma no es sólo individual, sino también social y colectivo, afectando la memoria histórica y la confianza en las instituciones. Por eso es fundamental el rol del Estado al momento de promover,  sostener y cuidar los procesos de reparación.

Desde ACET reafirmamos nuestro compromiso con una mirada informada en trauma, centrada en las víctimas y en la importancia de promover procesos de memoria, reparación y no repetición.


DIRECTORIO ACET